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Beneficios de la Alimentación Baja en Carbohidratos

La alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas saludables, sin azúcar ni harinas refinadas, y basada en comida real, hace que entres en cetosis y tu metabolismo cambia. Consigue que obtengas la energía principalmente desde las grasas. Y esto tiene muchos beneficios para tu salud.

Ahora tu cuerpo adquiere una flexibilidad que le permite alternar las distintas fuentes de energía de las que dispones: glucosa, grasa y cuerpos cetónicos.

Recuerda que la clave es mantener baja la insulina.

Desde una alimentación de comida real, sin ultraprocesados.

 

1 – MENOR INFLAMACIÓN

La alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas es una dieta anti-inflamatoria.

Es decir, la alimentación LCHF reduce la inflamación de bajo grado.

 

2 – MEJORA DE LA DIABETES TIPO 2

El principal problema en la diabetes tipo 2 es una glucosa sanguínea demasiado alta, y ésta proviene de los carbohidratos que comes.

Para personas con diabetes, la restricción de los carbohidratos significa que las subidas de azúcar en el torrente sanguíneo son minimizadas y esto reduce la cantidad de insulina necesaria a inyectarse.

Tiene toda la lógica del mundo.

A menor ingesta de carbohidratos, menos picos de glucosa en sangre y menos necesidades de insulina. Esto permitirá dosis más pequeñas de insulina.

 

3 – DESCENSO DE LA TENSIÓN ARTERIAL

La insulina no sólo retiene agua y sal en el riñón sino que sus niveles altos continuados favorecen el endurecimiento de las arterias y la proliferación de la pared vascular.

De nuevo, es la insulina lo que debes reducir introduciendo una alimentación baja en carbohidratos.

Yo soy un claro ejemplo. Empecé con mi alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas junto con actividad física y en 3 meses dejé de tomar medicación para la hipertensión. Es mucho mejor tratar la tensión con comida sana y ejercicio que con pastillas.

¿Y qué pasa con la sal? Pues que se está viendo el aspecto negativo de esta recomendación.

No te preocupes tanto de la sal, y sí de consumir comida sana, sin azúcares ni harinas.

 

4 – MEJORA LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Ascenso del HDL, el que llaman «el bueno», uno de los marcadores protectores de riesgo cardiovascular más importantes. La única forma de elevar el HDL es con la alimentación baja en carbohidratos. No existen medicinas que lo suban.

Disminución de los triglicéridos en sangre: Los triglicéridos son grasa saturada en sangre, y tener los triglicéridos altos son malos para el corazón. Nadie pone esto en duda.

Pero esta grasa no viene de la grasa de la dieta. Viene de la conversión de la grasa en el hígado por el exceso de fructosa, azúcares y carbohidratos refinados en la dieta.

El ascenso en el HDL y descenso de los triglicéridos que ocurren con este tipo de alimentación es beneficioso a nivel cardiovascular.

El LDL no es preocupante si tus triglicéridos son bajos y tu HDL alto. Esta alimentación LCHF, a una parte de la población le subirá el LDL y a otra parte se lo disminuirá. Pero su valor absoluto no tiene relevancia en la incidencia de infarto. Si los triglicéridos son inferiores a 100 mg/dl, la mayoría del colesterol LDL estará compuesto por partículas grandes, inofensivas, no oxidables.

Cuanto menos carbohidratos consumas, menor será tu nivel de triglicéridos y menor será el riesgo cardiovascular, independientemente de tu nivel de colesterol. No olvides que el colesterol es necesario para la vida.

 

5 – CURACIÓN DEL HÍGADO GRASO NO ALCOHÓLICO

El hígado graso no alcohólico no viene por comer grasas, sino por el exceso de carbohidratos en tu dieta. El exceso de fructosa y el exceso de carbohidratos refinados son la causa real del hígado graso no alcohólico.

Si el exceso de fructosa (de las bebidas azucaradas y del azúcar escondido en la comida procesada) y el exceso de carbohidratos refinados son la causa del hígado graso no alcohólico, es lógico pensar que la reducción de los carbohidratos de la dieta será la mejor forma de prevenir y de tratar esta enfermedad moderna.

 

6 – REDUCCIÓN DE PROBLEMAS DIGESTIVOS

Con una dieta baja en carbohidratos se tienen muchos menos gases, calambres estomacales, menor riesgo de diarrea y menos acidez estomacal. El motivo fundamental es porque se mejora la microbiota.

Muchas personas que tienen reflujo toman antiácidos y toman el Omeprazol para aliviar los síntomas. Cuando inician una alimentación baja en carbohidratos, mejoran sus síntomas de manera que pueden dejar de tomar la medicación.

 

7 – MENOR INCIDENCIA DE CÁNCER

Cada vez hay más evidencia científica que sugiere el cáncer es otra enfermedad metabólica.

Los carbohidratos son cadenas de glucosa que producen una disfunción mitocondrial y la mayoría de las células tumorales dependen de una alta y constante disponibilidad de glucosa en la sangre para obtener su energía. Y en cambio, no pueden metabolizar cantidades significativas de ácidos grasos o de cuerpos cetónicos.

Por eso se utilizan los escáneres PET (Tomografía de Emisión de Positrones), para ver la cantidad de glucosa metabolizada por los distintos tejidos del cuerpo y así localizar el tumor. Porque las células cancerígenas se nutren de glucosa a velocidades extremas.

Si mantienes una glucosa baja en sangre, sin las explosivas subidas de glucosa de las comidas altas en carbohidratos, mantendrás «hambrientas» a las células cancerígenas o, por lo menos, les «racionas» la comida un poquito.

 

8 – PÉRDIDA DE PESO (Y CENTÍMETROS)

Y sin pasar hambre

¿Por qué funciona?

Porque los carbohidratos refinados y los azúcares elevan la insulina en sangre

En presencia de niveles elevados de insulina, quemas azúcares, y no puedes quemar grasa.

La clave para para perder peso es mantener baja la insulina.

Y las dietas bajas en carbohidratos implican la escasa estimulación de la insulina. Y así te convertirás en quemador de grasa y como consecuencia adelgazarás.

Reduce la insulina, reduciendo los azúcares y los carbohidratos (refinados). Recuerda las 10 reglas para perder centímetros.

 

9 – REDUCCIÓN DE LA SENSACIÓN DE HAMBRE

Los carbohidratos son comida de corto recorrido. Produce una sensación de necesidad de comer cada 3 horas, de picotear. Producen la clásica montaña rusa de subidas y bajadas de glucosa.

Te hace «carbo-dependiente». Y nadie puede estar «pasando hambre» haciendo dieta eternamente. El hambre siempre gana.

Si la insulina apenas se estimula, puedes tirar de los depósitos de grasa durante horas, sin necesidad de estar comiendo continuamente. Al tener tanta energía continuamente disponible, desde la grasa, las necesidades de comer disminuyen y se puede aguantar más tiempo entre comidas.

Tener menos hambre hace que esta alimentación sea sostenible a largo plazo.

 

10 – REDUCCIÓN DEL ANSIA POR COMER DULCES

Por otro lado, desaparecen los ataques de tomar algo azucarado. Desaparece poco a poco esa «adicción al azúcar».

Si eres carbo-dependiente, tu cerebro siente el azúcar como alimento preferido, como el combustible preferido para funcionar, y manda señales de tomar azúcar. Hace que lo desees, que lo ansíes. Es difícil resistirse.

Sin embargo, con una alimentación baja en carbohidratos, poco a poco, después de dos o tres semanas de adaptar a tu cuerpo a utilizar las grasas como combustible, te vas deshaciendo de esa necesidad de dulces.

Te conviertes en «quemador de grasas». Ya no es la glucosa su fuente principal de energía.

 

11 – BENEFICIOS PARA LA ACTIVIDAD FÍSICA

Al desaparecer la sensación de hambre, no tienes que preocuparte de cuándo comiste o de cuándo comerás. Podrás hacer ejercicio en ayunas y sentirte fenomenal, lleno de energía.

Al no ser quemador de azúcar, tu cuerpo ya no te va a pedir azúcar, y desaparecerán las hipoglucemias, las llamadas «pájaras»,  o «el muro», o «el bajón», porque tienes un combustible de larga duración a tu disposición, que no te va a dejar tirado a mitad del entrenamiento.

 

12 – OTROS BENEFICIOS

  • Mejora el Síndrome del Intestino Irritable.
  • Mejora el Síndrome de Ovario Poliquístico.
  • Mejora el Acné
  • Mejora la salud bucal: reduce la aparición de caries
  • Mejora el tratamiento de la epilepsia cuando los fármacos no pueden controlarla
  • Mejora las migrañas
  • Mejora los dolores articulares y musculares
  • Mejora la fibromialgia
  • Mejora la apnea del sueño
  • Mejora las enfermedades autoinmunes
  • Reduce las enfermedades neurodegenerativas como la demencia o el Alzheimer

 

APRENDE MÁS

Hay algunos libros que explican todo esto muy bien y que te recomiendo que leas.

Los tienes todos en la Sección Libros Recomendados.

 

CONCLUSIONES

Mantén baja la insulina:

  • Con una alimentación LCHF o cetogénica.
  • Haciendo actividad física de fuerza y de alta intensidad.
  • Y con ayunos intermitentes.

Ganarás muchísimo en salud y de regalo perderás centímetros de cintura.

 

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