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Diabetes Tipo 2: El Orígen está en la Alimentación

La diabetes tipo 2 es una enfermedad que se detecta porque tienes niveles altos de azúcar en sangre. Pero este es el síntoma que da la cara, no la enfermedad en sí. ¿Cómo se ha llegado hasta aquí? Te lo adelanto: el origen está en la alimentación.

Antes de seguir, te recuerdo la diferencia entre Diabetes Tipo 1 y Tipo 2:

La Diabetes Tipo 1 es cuando tu páncreas NO puede fabricar insulina, por lo tanto hay que pincharla. Suele ser que tu propio sistema inmunitario produce una destrucción de las células Beta del páncreas (enfermedad autoinmune), lo que origina una deficiencia total de insulina. O por otras causas que aún se desconoce.

La Diabetes Tipo 2 es cuando tu páncreas SÍ produce insulina pero no en cantidades adecuadas para realizar su trabajo y ya nos es capaz de meter glucosa en tus células.

 

Se ha llegado a desarrollar diabetes tipo 2 tras años de tener niveles altos de glucosa en las células. Es decir, tus células que ya están llenas de glucosa, no admiten más glucosa. Se resisten. Se vuelven resistentes a la insulina.

Al haber mucha glucosa en la sangre que no ha podido entrar en las células, el páncreas ha tenido que producir más y más insulina con el paso de los años.

La excesiva sobrecarga de glucosa que tus células no quieren almacenar hace que se desarrolle una resistencia a la insulina precisamente para protegerse de esa excesiva sobrecarga de glucosa, que recordemos que es tóxica. La insulina ha intentado apagar esa sobrecarga de glucosa durante años sin que la diabetes de la cara.

Fíjate que todo empieza por una Resistencia a la Insulina.

La Diabetes Tipo 2 es otra de las enfermedades del famoso Síndrome Metabólico.

 

FASES INICIALES (PRE-DIABETES)

En las analíticas, se suele pedir la glucosa en ayunas. Pero no se pide la insulina en ayunas, que reflejaría la insulina que necesita el cuerpo para mantener la glucosa a raya.

Por eso, puede pasar mucho tiempo hasta que se detecte el problema.

Hasta que un día el análisis dará un nivel muy alto de glucosa en la sangre y en la orina.

El diagnóstico: Diabetes tipo 2.

De repente eres diabético y lo peor es que seguramente lo eras desde hace años y no lo sabías.

Y todo porque solo se mira la glucosa y no se pide también la insulina en sangre en ayunas.

Increíble.

Valores normales de azúcar en una analítica:

Glucosa en ayunas: Normal es cuando es menor de de 100 mg/dL. Prediabetes es entre 100-125 mg/dL y diabetes cuando es mayor de 126 mg/dL.

Insulina en ayunas: Lo ideal es que sea inferior a 12 mcU/ml.

Hemoglobina Glicosilada A1c (HbA1c): mide el nivel de azúcar promedio de los últimos 3 meses. Si da un valor superior a 5,7% es que hay pre-diabetes, y mayor a 6,5% es diabetes. El valor normal es entre 4 y 5,6%, aunque lo óptimo es que sea inferior a 5,6%.

 

LA RESISTENCIA A LA INSULINA NO VIENE SOLA

Para empezar, como la insulina alta no te deja quemar grasas, te pone continuamente en «modo engorde». En modo almacenamiento de grasa. Por lo que seguramente no solo eres diabético, sino que también tienes sobrepeso u obesidad.

En la diabetes tipo 2 hay toneladas de insulina circulando. Y a su vez necesitas mucha más insulina para poder meter ese azúcar elevado y tóxico en las células y que éste no siga en la sangre, inflamando, oxidando y dañando.

Por eso se produce inflamación que puede derivar en enfermedades cardiovasculares, hipertensión, triglicéridos altos, etc.

En definitiva: Síndrome Metabólico.

 

TRATAMIENTO TRADICIONAL

El razonamiento tradicional es que si los niveles altos de azúcar en la sangre son los causantes de la diabetes tipo 2, lo que hay que hacer es bajar ese azúcar como sea.
Y ese «como sea» suele ser hacer que haya más insulina para que se haga cargo del exceso de glucosa y la retire. Se ataca el síntoma.

Pero no suelen decir que dejes de meter más glucosa en tu cuerpo. Porque se prefiere utilizar un fármaco que impida que parte de esos carbohidratos se absorban en el intestino y suba menos el azúcar. No se ataca la causa.

Dependiendo de la gravedad, se utilizan principalmente varios fármacos:

La Metformina es un fármaco que aumenta la sensibilidad de la insulina sin aumentar sus niveles. Es decir, ataca el problema desde su raíz. También reduce la formación de glucosa por el hígado y disminuye su absorción intestinal.

Las Sulfonilureas son los antidiabéticos orales más utilizados. Aumentan la secreción de insulina por parte del páncreas, tanto su secreción en ayunas como la mediada por el aumento del azúcar en la sangre. Realmente no solucionan el problema pues añaden más insulina y favorecen el círculo vicioso de la resistencia a la insulina.

Las insulinas inyectables, que se usan principalmente en la diabetes tipo 1 y, cuando no se controlan los niveles de azúcar con los antidiabéticos orales, también en la diabetes tipo 2.

 

Recuerda que una de las funciones de la insulina es “limpiar” la sangre de glucosa y meterla dentro de las células. Pero cuando ya hay tanta, lo que hace es “esconderla” en órganos como los ojos, los riñones o el corazón. Y estos órganos pueden deteriorarse por tener demasiada glucosa y finalmente destruirse.

No olvides que el exceso de glucosa es tóxico. Y esta excesiva carga de glucosa tóxica en tus órganos acaba teniendo efectos negativos:

  • Tus ojos se estropean y te quedas ciego.
  • Tus dedos y piernas se estropean y tienes úlceras diabéticas y tienen que amputarte los dedos, los pies.
  • Tus riñones se estropean y necesitas diálisis.
  • Tu hígado se estropea y tienes hígado graso.
  • Tu corazón se estropea y tienes un infarto o tienes insuficiencia cardiaca.
  • Tu cerebro se estropea y desarrollas un Alzheimer (llamada ahora Diabetes tipo 3)

Un desastre.

Dar insulina como fármaco para el tratamiento de la diabetes tipo 2 no arregla la enfermedad porque no elimina la sobrecarga tóxica de glucosa. La redistribuye por los diferentes órganos.

Porque tanto el azúcar en sangre como la insulina elevada de forma continua juegan un papel inflamatorio y tóxico.

El error es pensar que el exceso de azúcar es el único causante de las complicaciones de la diabetes tipo 2. Realmente es un problema mixto, de demasiada azúcar y de demasiada insulina que no puede hacer su trabajo.

Se está tratando el síntoma y no la causa.

La diabetes tipo 2 es una enfermedad que causa múltiples co-morbilidades: Aumenta el riesgo de infartos de miocardio, de infartos cerebrales, de ceguera, de amputaciones, de insuficiencia renal, la incidencia de cáncer, de Alzheimer.

La lógica nos dice que esta no es la solución. De hecho, es probable que el problema empeore.

 

TRATAMIENTO LÓGICO

El problema de la diabetes tipo 2 es tanto un exceso de glucosa como un exceso de insulina.

Hay demasiada azúcar.

Luego la solución no puede ser más lógica: Si eliminas ese exceso de glucosa de tu cuerpo, podrás revertir la enfermedad.

  • No le des a tu cuerpo más azúcar. Y reduce la ingesta de carbohidratos. Recuerda que los carbohidratos = cadenas de glucosa.
  • Y además quema el exceso de glucosa. Introduce periodos de ayuno.

Sin medicación.

Sólo con alimentación y ayuno intermitente.

 

ALIMENTACION: NO LE DES MÁS AZÚCAR A TU CUERPO

¿Qué eleva la insulina? El azúcar y las comidas con algo índice glucémico, ricas en carbohidratos refinados, harinas, comida procesada, bebidas azucaradas, etc.

¿Qué alimentos apenas elevan la insulina? Las grasas saludables. Tanto las mono-insaturadas (aceite de oliva, aguacates, frutos secos, olivas, pescados, etc) como las saturadas (carnes, huevos, lácteos enteros, aceite de coco, mantequilla, nata, etc). Así como los carbohidratos derivados de verduras y hortalizas con bajo índice glucémico.

A partir de aquí, es fácil deducir qué comer y qué no comer.

  • Deja el azúcar y todo lo que lleve azúcar: Bollería, galletas, bebidas azucaradas, zumos…
  • Deja los carbohidratos refinados: Harinas, arroz, panes….
  • Deja los llamados “carbohidratos complejos”, que son almidones y por tanto también glucosa: cereales, cereales de desayuno…
  • Que tus carbohidratos vengan de las verduras y hortalizas. Y ganarás en nutrientes.
  • Añade grasas saludables. Es un nutriente esencial y tienen un efecto casi nulo sobre la glucosa en sangre y sobre la insulina. Aceite de oliva, de coco, frutos secos, pescados azules, aguacate, huevos, mantequilla…
  • Come comida real, no industrializada, no procesada.
  • Evita las grasas trans, que son las verdaderas grasas «malas».
  • Acompaña tus verduras con proteínas que procedan de comida real: carne, pescado, huevos…
  • Las proteínas se convierten en aminoácidos, que forman los «ladrillos» desde los que constituir nuevo músculo, tejidos, etc. No puedes vivir sin proteínas
  • El consumo de proteínas debe ser moderado porque el exceso, al no poder almacenarse, el hígado acabará convirtiéndolas en glucosa (gluconeogénesis). La teoría dice que entre 0,8 y 1,5 g de proteínas por kg de peso, según sexo, edad y actividad física de cada persona.

 

PERIODOS DE AYUNO: PARA QUEMAR EL EXCESO DE GLUCOSA

Si simplemente introduces periodos de ayuno intermitente, podrás quemar ese exceso de azúcar almacenada.

Cuando comes, tu cuerpo almacena la comida como energía.
Cuando ayunas, tu cuerpo quema esa energía para vivir.

 

Al ayunar, la insulina ha desaparecido de la escena y por fin se puede  acceder a tu grasa corporal como energía.

En el ayuno intermitente se quema inicialmente toda la glucosa disponible, y una vez agotada la reserva el cuerpo tira de la grasa almacenada como fuente de energía.

Puedes hacer ayunos diarios de unas 16 horas (o más) bien cenando antes (o no cenando) o bien desayunando más tarde (o no desayunando). O ambas cosas.

Y puedes hacer ayunos más largos, si te sientes preparado, de 24, 48 horas o más.

 

SIEMPRE BAJO SUPERVISIÓN MÉDICA

Si te han diagnosticado diabetes tipo 2 y te decides por reducir la ingesta de carbohidratos y de introducir periodos de ayuno intermitente, poco a poco necesitarás menos insulina exógena.

Será tu médico el que ajuste tu medicación para no tener hipoglucemias por exceso de medicación, reduciendo la insulina y finalmente podrás prescindir de ella.

Como ves, la diabetes tipo 2 se puede revertir. Y si no la tienes prevenir.

 

EL DR. FUNG

El Dr. Fung, ha conseguido revertir la diabetes tipo 2 de muchos de sus pacientes: Eliminando los carbohidratos e intercalando 3 días de ayuno semanales. Consigue poco a poco ir reduciendo las dosis de insulina exógena y de los demás medicamentos como la Metformina, anti-hipertensivos, etc.

En su libro «El código de la Diabetes» trata este tema a fondo. Recomiendo su lectura 100%.

¿Por qué tratamos con fármacos una enfermedad cuyo origen está en la alimentación?
Dr. Jason Fung

Ya lo dijo Hipócrates en el siglo V a.c.: Deja que la comida sea tu medicina y que la medicina sea tu comida

 

QUÉDATE CON ESTO

La diabetes tipo 2 es una ENFERMEDAD METABÓLICA que se produce por un exceso de glucosa durante años, haciendo que desarrolles resistencia a la insulina.

Pero la buena noticia es que se puede prevenir e incluso revertir.

Con alimentación baja en carbohidratos y ayuno intermitente.

 

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