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Inflamación Crónica: Nuestro Cuerpo en Guerra

La inflamación es un estado natural de tu cuerpo cuando se defiende de posibles ataques como cuando tienes un catarro, una infección o te haces una quemadura. Es la respuesta del cuerpo a una agresión. El cuerpo se pone en guerra y los leucocitos son como soldaditos que van a acudir allá donde haya un ataque. El objetivo va a ser limpiar los destrozos y preparar el terreno para la reparación y regeneración de los tejidos. Esto es un proceso normal y necesario. Sin inflamación no hay curación.

Si te damos un golpe, por ejemplo, la sangre se acumula en la zona afectada y esto hace que veas el hinchazón o inflamación, pero en realidad tu cuerpo se está defendiendo y empieza el proceso de curación.

Esto es, la inflamación es un síntoma que indica que se están matando las bacterias o que se está cicatrizando una herida.

Hasta aquí todo normal.

 

¿PERO QUÉ PASA CUANDO LA INFLAMACIÓN ES CRÓNICA?

Pues que es un desastre.

Aparecen enfermedades y muchos problemas de salud. No es normal que tu cuerpo se encuentre siempre inflamado “a la defensiva”.

Esta inflamación de bajo grado afecta a muchos aspectos de tu cuerpo::

  • Dificulta el funcionamiento del sistema inmune y con ello se eleva el riesgo de infecciones y de enfermedades.
  • Daña el ADN, elevando el riesgo de cáncer.
  • Daña la microbiota, dando lugar a muchos problemas digestivos.
  • Descontrola las hormonas favoreciendo la resistencia a la insulina y todas las enfermedades del síndrome metabólico: obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares.
  • Daña órganos y tejidos, dando lugar a la sarcopenia o pérdida muscular o a la osteoporosis.
  • Dificulta la creación de nuevas neuronas, elevando el riesgo de enfermedades neurodegenerativas. 

Las consecuencias de la inflamación crónica de bajo grado son terribles, ya que aparecerán enfermedades degenerativas crónicas:

  • Diabetes
  • Enfermedades cardiovasculares como la arterioesclerosis
  • Enfermedades vasculares cerebrales
  • Resistencia a la insulina
  • Alteraciones del metabolismo
  • Obesidad
  • Hipertensión
  • Artritis
  • Pérdida del tejido óseo como la osteoporosis
  • Pérdida de la masa muscular
  • Permeabilidad intestinal
  • Enfermedades autoinmunes, es decir, aquellas en las que el sistema inmune reacciona contra tu cuerpo y no contra la invasión, como debería ocurrir.
  • Enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer
  • Enfermedades psiquiátricas como la depresión
  • Varios tipos de cáncer
  • Intolerancias y alergias

Como ves la lista es larga y preocupante. Además la inflamación crónica mantenida en el tiempo acorta la esperanza de vida y acelera el envejecimiento.

Escuchando a Pedro Carrera Bastos, investigador especializado en inflamación de la Facultad de Medicina de la Universidad Lund de Suiza, dice que las causas principales de la inflamación crónica y sistémica son la dieta y el estilo de vida.

 

¿QUÉ PUEDES HACER?

  1. Comer bien: Esto es fundamental.
  2. Moverte: Hay que moverse sí o sí.
  3. Dormir bien: El insomnio produce inflamación. El cuerpo se regenera por la noche. Dormir entre siete y ocho horas de tirón harán maravillas por tu salud. El descanso es importantísimo.
  4. Y no estresarte. Si superas los tres puntos anteriores, el estrés va a bajar.

En definitiva, cambiar tu estilo de vida.

Cada vez está más demostrado que las enfermedades crónicas resultado de la inflamación crónica son reversibles o se pueden mejorar muchísimo cambiando la dieta y el estilo de vida. Y muy importante también: se pueden prevenir.

Entonces: cambia para mejorar ¿Qué daño puede hacer? ¿Qué riesgo hay en probar? Riesgo cero. El ratio beneficio/coste es positivo.

Hay que intentarlo.

 

ESTOS SON ALIMENTOS QUE TE INFLAMAN

  • Azúcar: El azúcar en exceso aumenta la inflamación, contribuye a crear resistencia a la insulina y hace que sea más difícil perder grasa. 
  • Carbohidratos refinados: Las harinas refinadas con alto índice glucémico y nada de fibra hacen el mismo efecto que el del azúcar. Además las leptinas (proteínas) de los cereales también pueden aumentar la inflamación. Modera o restringe todo o que puedas su consumo. 
  • Grasas Trans: Las grasas trans son uno de los principales factores de inflamación y están asociadas a muchas enfermedades. Evitar comer alimentos que incluyan aceite vegetal hidrogenado. Llegará un día en que las prohíban, pero por ahora hay que cuidar este tema. 
  • Alcohol: El alcohol en exceso aumenta la inflamación. Mucho mejor beber agua para quitarte la sed. 

 

Y ESTOS SON ALIMENTOS ANTI-INFLAMATORIOS

  • Vegetales: Ricos en antioxidantes. Los antioxidantes reducen la inflamación. Y los vegetales crucíferos como la coliflor y el brócoli son especialmente antiinflamatorios. Come todas las verduras que queras.
  • Pescado azul: Por su alto contenido en Omega 3 y vitamina D. El Omega-3 es anti-inflamatorio, y es necesario para compensar el exceso de Omega-6.
  • El café en moderación también reduce la inflamación.

 

Y ADEMÁS

Vitamina D: la vitamina D se convierte en moléculas que regulan muchos genes y muchas funciones del sistema inmune. La falta de vitamina D puede ser también causa de inflamación. El sol no sólo es vitamina D, es mucho más, un ejemplo de ello es que ayuda a bajar la presión arterial.

El sueño Insuficiente es otra causa de inflamación. Así que duerme más y mejor. Y evita la luz azul por la noche.

La forma de cocinar los alimentos, por ejemplo a altas temperaturas, puede generar sustancias pro-inflamatorias. La Olla Lenta puede ser un buen aliado en la cocina,

La polución ambiental de la que es difícil escapar, de los alimentos que contienen pesticidas o metales pesados, o de lo que nosotros mismos somos culpables como el tabaco, hace que nuestras defensas antioxidantes no puedan con ello.

 

¿Y LOS SUMPLEMENTOS?

Lo ideal es mejorar tu alimentación para que no haya necesidad de suplementarse. Es mejor tomar la grasa a través de los alimentos que tomar una pastilla. Aun así, en determinadas situaciones, puede ser aconsejable una suplementación en Omega-3, vitamina C, o minerales.

Tomar el sol con cabeza es mejor que tomar una pastilla de Vitamina D. Sin  embargo, dependiendo de donde vivas y tu forma de vida, puede ser que en invierno sea necesario suplementar la vitamina D. Yo, por ejemplo, que tengo la vitamina D baja, los meses de invierno me tomo una pastilla diaria de esta Vitamina D.

 

CONCLUSIONES

La inflamación crónica es un desastre pata tu salud.

Causa muchas enfermedades, que adoptando un buen estilo de vida, puedes evitar.

Lleva una alimentación sana basada en comida real, sin azúcar, rica en grasas saludables y baja en harinas refinadas.

Hay que moverse sí o sí.

Y lucha por dormir bien, descansar cuando toca y no estreste.

 

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