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Resistencia a la Insulina: Antesala de la diabetes

Si tu cuerpo no es capaz de responder a la cantidad de insulina que produce tu páncreas, se dice que tienes resistencia a la insulina, la antesala a la diabetes.

Se puede decir que la resistencia a la insulina es una respuesta biológica anormal a la insulina.

Es sinónimo de prediabetes

Y el principio de múltiples enfermedades relacionadas con el síndrome metabólico: obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, cáncer, hígado graso, ovario poliquístico, Alzheimer, etc.

La buena noticia es que tiene remedio. La resistencia a la insulina puede revertirse reduciendo los carbohidratos de la dieta, normalizando los niveles de azúcar en la sangre.

 

CUANDO COMES SANO Y BIEN

Así funciona tu cuerpo cuando comes adecuadamente:

  • Primero: Al comer, el nivel de glucosa en la sangre aumenta, poniéndose durante un rato por encima del nivel aceptable.
  • Segundo: Como hay que gestionar esa glucosa, tu páncreas se pone en funcionamiento y segrega insulina.
  • Tercero: La insulina saca la glucosa de la sangre y la deposita en las células, almacenando energía.
  • Cuarto: Después de dos o tres horas de haber comido, la insulina baja y se mantiene así hasta que vuelvas a comer.

Cuando la insulina está bajita, puedes empezar a quemar grasas. Como consecuencia, adelgazas.

 

CUANDO COMES MAL

Y así funcionas cuando sobrecargas el cuerpo continuamente de azúcar:

  • Primero: El páncreas no para de trabajar segregando insulina.
  • Segundo: La insulina no para de trabajar, deshaciéndose del continuo exceso de glucosa en sangre.
  • Tercero: Llega un momento que el sistema deja de funcionar.
  • Cuarto: La insulina no consigue hacer su trabajo: la glucosa no puede entrar en las células.
  • Quinto: El resultado es que la glucosa se queda en la sangre.
  • Sexto: Al mismo tiempo, como hay mucha glucosa en sangre, el páncreas trabaja más para producir más insulina que no consigue entrar en las células.
  • Séptimo: Tus células se hacen resistentes a la insulina. Es como si se cerrara la llave que impide que la insulina entre en las células. Y no se puede deshacer de la glucosa en sangre.

La insulina elevada tanto tiempo no te permite quemar grasas.

 

Sólo te deja quemar azúcares. Así que te conviertes en almacenador de grasa

Te pones en predisposición de engordar. Y como no dispones de energía porque la estás guardando, el cuerpo tiende a ahorrar, baja tu metabolismo, y te haces más sedentario, te acabas moviendo menos.

Entras en un círculo vicioso en el que hay mucha glucosa en sangre, el páncreas tiene que generar más insulina, las células se resisten a que entre nueva glucosa, hay más glucosa en la sangre y tu páncreas genera todavía más insulina… y así hasta que la insulina no consigue hacer su trabajo y el sistema se estropea.

Tus células no dejan a la insulina hacer su trabajo. Ahora, si la insulina es una llave que abre la puerta para que entre glucosa en las células ya no encaja y no abre. Las células se hacen resistentes a la insulina.

Como consecuencia, tienes una alteración metabólica. Enfermas. 

Aun así, hay que aclarar que hay personas que coman lo que coman, no engordan. La explicación es que son sensibles a la insulina. Esto no quiere decir que si comen muy mal, azúcar, carbohidratos refinados, ultraprocesados, etc., a la larga pueden desarrollar resistencia a la insulina. Y enfermar. Aunque estén delgados.

 

ANTESALA DE LA DIABETES

Con el tiempo, el nivel de glucosa en la sangre se acumula. Este proceso crea niveles de insulina altos en la sangre y es lo que se llama hiperinsulinemia.

Llega un momento en que el sistema se rompe, y el páncreas deja de producir suficiente insulina, produciendo la diabetes.

  • Cuando el páncreas no es capaz de producir nada de insulina se produce la llamada diabetes tipo 1.
  • Cuando el páncreas produce insulina, pero en cantidades insuficientes se produce la llamada diabetes tipo 2.

 

TODO ESTÁ RELACIONADO

Al tener los niveles de insulina elevados, se bloquea la quema de grasas y engordas, no tienes suficiente energía ni ganas de hacer deporte con lo que te haces más sedentario.

A su vez, al estar bajo de energía, tienes antojos de cosas que te produzcan energía rápida: azúcares.

Más azúcar implica más insulina, y tus células se hacen más resistentes aún, y aumenta la inflamación y el estrés.

El estrés aumenta la resistencia a la insulina. El estrés aumenta los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y los altos niveles de cortisol crónicos provocan resistencia a la insulina. 

Dormir pocas horas o la falta de sueño también aumenta la resistencia a la insulina, por lo que favorece la obesidad y la aparición de diabetes tipo 2.

Al final llega el sobrepeso y la obesidad.

Y lo que es peor, enfermas.

 

¿COMO SABES SI TIENES RESISTENCIA A LA INSULINA?

Lamentablemente, rara vez se diagnostica resistencia a la insulina. No se piden las pruebas necesarias para ver como está la insulina en sangre, no solo en ayunas, sino en otros momentos del día. ¿Por qué? No lo sé, para mí es un misterio.

Lo que suelen pedir en las analíticas es:

  • Glucosa en ayunas. Los médicos se alertan cuando sale la glucosa alta porque ya es un indicador de posible diabetes tipo 2. Pero para cuando esta prueba muestra niveles fuera de lo normal, ya es tarde. Porque la insulina probablemente haya estado elevada por años e incluso por décadas y se podía haber prevenido.
  • Triglicéridos en ayunas. Si están elevados (>150) hay más probabilidad que haya resistencia a la insulina.

Algunos médicos más avanzados piden: 

  • Hemoglobina Glicosilada A1c (HbA1c), que mide el nivel de azúcar promedio de los últimos 3 meses. El valor normal está entre 4 y 5,6%, aunque lo óptimo es que sea inferior a 5,6%. Si es superior a 5,7% hay pre-diabetes, mayor a 6,5% es diabetes.

Y lo que no piden y probablemente tengas que insistir mucho para ello:

  • Insulina en ayunas. Debe ser menor que 12 mcU/ml.
  • Índice HOMA-IR = (glucosa en ayunas x Insulina en ayunas) / 405. Esto es sencillamente un cálculo para ver la relación entre la glucosa y la insulina en ayunas. Por debajo de 1 indica una buena sensibilidad a la insulina, más de 1.9 indica una resistencia a la insulina temprana y por encima de 3 hay una resistencia considerable a la insulina.

 

LA MEJOR PISTA PARA SOSPECHAR QUE HAY RESISTENCIA A LA INSULINA

Es muy fácil de hacer y la puedes hacer tú en casa.

Se trata de calcular la proporción entre tu cintura y tu estatura.

Es el índice Cintura-Altura o ICA.

Divide la medida de tu cintura entre tu altura todo en centímetros.

  • Si es menor que 0,5 indica una buena sensibilidad a la insulina.
  • Si es mayor que 0,5 indica que probablemente estés ante una resistencia a la insulina.

Es decir, tu cintura debe ser menor que la mitad de la alturaSi la cintura es mayor que la mitad de la altura, casi seguro que tienes resistencia a la insulina.

 

Porque uno de los primeros síntomas de la resistencia a la insulina es que tu cuerpo empieza a almacenar grasa en el abdomen y crece tu cintura. Y esto es así porque la grasa se va almacenando alrededor del hígado, el corazón, los riñones, el páncreas y otros órganos. Incluso en personas con peso normal.

El ICA es mejor indicador de salud. No te peses, mejor mídete.

Lo que nos dice esta medida es: si el contorno de tu cintura es más de la mitad de tu altura, comienza a preocuparte.

 

LA RESISTENCIA A LA INSULINA SE PUEDE REVERTIR

¿Cómo? Muy sencillo:

Y nunca es tarde. Se puede hacer a cualquier edad.

 

LIBROS RECOMENDADOS

Para aprender más sobre el papel de la insulina y las enfermedades relacionadas con la resistencia a la misma recomiendo los libros del Dr. Jason Fung, nefrólogo canadiense, que lleva décadas tratando enfermedades renales que, según él, son producto de la epidemia de obesidad del mundo. El 70 por ciento de sus pacientes de riñón tienen resistencia a la insulina, diabetes y son obesos con insuficiencia renal.

Sus libros, relacionados con la resistencia a la insulina:

 

CONCLUSIONES

La resistencia a la insulina se produce cuando las células cierran sus puertas a la insulina. Se hacen resistentes.

Tener resistencia a la insulina no significa ser diabético, pero es la antesala a la diabetes tipo 2.

Ese exceso de insulina impide que quemes grasas, con lo que el sobrepeso o la obesidad está garantizado.

Llevando una alimentación baja en azúcares, harinas refinadas, almidones, y alimentos procesados, alta en grasas saludables, y haciendo actividad física, haces que tu páncreas trabaje bien y tu insulina también.

 

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2 Comments

  1. By jagcebrian@gmail.com Publicado el 29 julio, 2019

    Hola,
    Yo llevo ya dos años con una dieta baja en carbohidratos.
    Los resultados han sido muy buenos en todos los sentidos: desde una pérdida de peso lenta pero constante (18 Kg en dos años), hasta una mejora en el perfil lipídico, fundamentalmente en los trigliceridos (de 400 a 90 )
    A todo esto habiendo añadido ejercicio periódico.
    Vamos contracorriente, pero por buen camino.

    BTW, nos conocimos en Vinuesa….:P

    • By MARIA JOSÉ Publicado el 30 julio, 2019

      Hola.
      Me alegra lo que dices.
      Cada vez oigo a más médicos que ya están en esa «contracorriente» como dices, que avalan que una buena alimentación reduciendo el azúcar y los carbohidratos refinados y haciendo actividad física, especialmente de fuerza, mejoran su salud, que es nuestro principal objetivo. De regalo, se pierde peso.
      Vamos por buen camino!

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