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Enfermedades del riñón: Cómo se producen y alimentación

Hay un mito muy generalizado que dice que «la dieta cetogénica o baja en carbohidratos puede dañar los riñones» y otro mito más famoso aún que dice que «el exceso de proteínas daña los riñones».

¿Qué hay de cierto en ello?

Los riñones son órganos importantísimos.

Ten en cuenta que están continuamente trabajando, las 24 horas del día.

Y no puedes sobrevivir si tus los riñones no funcionan.

 

¿QUÉ HACEN LOS RIÑONES?

La función de los riñones es filtrar la sangre de forma continua con el fin mantener un equilibrio óptimo de fluidos y minerales, como sodio, calcio, fósforo y potasio en la sangre. Necesitas la cantidad justa y necesaria de minerales y si hay exceso se elimina por la orina.

Por lo tanto, la otra función importante de los riñones es eliminar el exceso de líquido y productos de desecho como toxinas, medicamentos, etc. a través de la orina.

Además los riñones participan en otra función clave: regular la presión sanguínea.

Todas las sustancias de desecho se eliminan a través de la orina.

 

CÓMO SE DAÑAN LOS RIÑONES

Los riñones depuran y filtran la sangre gracias a los más de un millón de pequeños filtros que se encuentran en cada riñón y que se llaman nefronas; y son tan pequeños que se necesita un microscopio para poder verlos. Cuando dichas nefronas pierden su capacidad para filtrar, se pueden acumular niveles peligrosos de líquidos y productos de desecho en la sangre, dañándose los riñones.

Pero, la pregunta es ¿por qué las nefronas se estropean? ¿Cuáles son las posibles causas?

Las dos causas más comunes de la enfermedad renal son la diabetes y la hipertensión.

Y si no se abordan estas dos posibles causas, con el tiempo se puede producir una enfermedad renal crónica y, al final, una insuficiencia renal.

 

En la diabetes, los niveles altos de azúcar en sangre durante largos períodos de tiempo pueden provocar que la glucosa se una a las proteínas en la sangre. Es lo que se llama glicación, que puede acabar causando cambios anormales en las proteínas y en los receptores que terminan lesionando las nefronas y tejidos produciendo un daño renal progresivo, llamado nefropatía diabética.

Cuando hay presión arterial alta, se expone a los riñones a mucha presión, y esa fuerza extra en las nefronas puede causar cicatrices que dañan los riñones y que acaban causando una pérdida de la función renal, después a una enfermedad renal crónica, y finalmente a insuficiencia renal.

Por lo tanto parece lógico pensar que la mejor manera de prevenir el daño y la insuficiencia renal es tratar y prevenir la diabetes y la presión arterial alta.

Y ambas cosas, diabetes e hipertensión, pueden mejorar mucho, e incluso revertirse, con una alimentación baja en carbohidratos y otros hábitos de vida.

 

Al final todo está relacionado.

 

LOS CÁLCULOS RENALES

Los cálculos renales, o piedras, son depósitos duros de sales minerales que se cristalizan formando una masa sólida. La mayoría de ellos están hechos de oxalato de calcio, fosfato de calcio o ácido úrico. Estos cristales pueden ser muy pequeños, como arenilla, o pueden crecer hasta tamaños cercanos a una pelota de golf. A veces se eliminan de forma natural, pero otras producen cólicos nefríticos con muchísimos dolores.

Si se diagnostica y se trata pronto, es poco probable que un solo ataque cause daño permanente al riñón. Y si no se ataca la causa del problema, se tiene un 50% más de probabilidad de sufrir otro ataque en unos cinco años.

Por lo tanto, prevenir la formación de cálculos renales es importante para la salud de los riñones y de la salud global.

Una vez más, los factores de riesgo para el desarrollo de cálculos renales son los mismos que para las enfermedades renales crónicas: la obesidad, la diabetes tipo 2, la presión arterial alta y el síndrome metabólico.

Hay una creencia de que “las dietas bajas en carbohidratos, sobre todo al principio, aumentan el riesgo de formación de cálculos renales”. Bien, pues hasta la fecha, las investigaciones realizadas no han encontrado evidencias que afirmen esto. Tiene más que ver con factores como no beber suficiente agua, comer demasiados oxalatos en ciertos vegetales, o no consumir suficiente calcio o magnesio.

Una alimentación alta en azúcar puede ocasionar cálculos renales y enfermedades renales.

 

Por el contrario, una dieta baja en carbohidratos no pone en peligro la función renal en las personas con riñones sanos, y tampoco en las primeras etapas de la enfermedad renal.

Es lógico, al controlar o revertir la diabetes y la presión arterial alta, las dietas bajas en carbohidratos pueden mejorar también la función renal.

 

MARCADOR DE ENFERMEDAD RENAL eGFR

Para evaluar si hay enfermedad renal y en qué etapa está se mide la tasa de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés), que mide la función renal en base a la eficiencia con la que los riñones filtran las toxinas de la sangre.

Cuanto menor sea el valor de esta tasa, peor están filtrando los riñones y mayor es la disfunción renal. Cuando es extremo, es cuando es necesaria la diálisis.

 

LA CREATININA

La creatinina es una sustancia orgánica que se produce a consecuencia de la degradación de la creatina, un compuesto de los músculos. Su presencia forma parte del metabolismo de los músculos y sus valores suelen permanecer más o menos estables.

Sin embargo, si los niveles en sangre se elevan por encima de lo que se considera normal, podría ser un signo de enfermedad renal, ya que los riñones son los encargados de filtrar la creatinina, para que se excrete a través de la orina. 

Es decir, el valor puede variar dependiendo de la masa muscular, la edad, el sexo y también de la tasa de filtración glomerular (GFR), que es un marcador de insuficiencia renal. Por eso es recomendable repetir la prueba cada seis meses si los valores salen alterados o si se sufre de enfermedad renal crónica.

Los valores normales están entre 61-107 µmol/L.

Cuando los valores de creatinina son bajos, suele ser debido a una disminución de la masa muscular o distrofia muscular.

Cuando los valores de creatinina son altos, puede deberse a muchos factores:
  • Por insuficiencia renal, nefropatía diabética, y demás enfermedades renales.
  • Por un exceso de ejercicio físico, descomposición de las fibras musculares, distrofia muscular.. 
  • Por alteraciones de las vías urinarias, como una obstrucción por cálculos en la vejiga que impidan su correcta eliminación.
  • Por efectos secundarios de medicamentos.
  • Y también por otras causas como insuficiencia cardíaca congestiva, hipotiroidismo o deshidratación.

Si haces una alimentación baja en carbohidratos ¿Qué puede ocurrir? 

Que al principio es normal perder líquidos en los primeros 3 meses aproximadamente. Y debido a esto, puede haber un aumento inicial de los niveles de creatinina. Pero es temporal, y estos niveles vuelven a la normalidad tras unos meses comiendo bajo en carbohidratos. No hay motivo de preocupación.

 

¿”LAS PROTEÍNAS DAÑAN LOS RIÑONES”?

Hay una preocupación generalizada de que “si comes muchas las proteínas pueden causar daño renal”.

Y esto viene porque cuando los riñones están dañados, uno de los primeros signos es que las proteínas se filtran en los riñones y aparecen en la orina, siendo esto un indicio de que el sistema de filtración del riñón está funcionando mal. Repito: cuando los riñones están dañados.

Entonces, cuando la enfermedad renal está en una fase avanzada, la incapacidad de los riñones para excretar minerales como sodio, potasio, magnesio, cargas ácidas y líquidos puede tener graves consecuencias para la salud. En ese caso es necesario un control y seguimiento por parte de un nefrólogo, para asegurar que los electrolitos se estén manejando adecuadamente. En estos casos puede ser recomendable restringir la ingesta de proteínas.

Pero en riñones sanos comer mucha proteína no es perjudicial. El nivel de proteínas en forma de carnes, pescado, mariscos, aves, huevos… no tiene ningún impacto sobre la función renal y no hay motivo de preocupación.

Y cuando la enfermedad renal está en fases tempranas, las dietas bajas en carbohidratos pueden controlar los principales factores de riesgo que conducen a la enfermedad renal, la diabetes tipo 2 y la hipertensión. Y tampoco hay impacto de las proteínas sobre la función renal.

La alimentación baja en carbohidratos no es potencialmente dañina para la función renal. Es un mito que no tiene ningún fundamento científico.

 

RESUMIENDO: QUÉ HACER PARA TENER RIÑONES SANOS

  • Mantente bien hidratado.
  • Evita en lo posible tomar medicamentos sin verdadera necesidad.
  • Evita el azúcar. los alimentos procesados, las harinas y cereales.
  • Controla tu glucosa en sangre con una alimentación baja en carbohidratos.
  • Controla tu tensión arterial. La hipertensión sin control lleva a daño renal irreversible con el paso del tiempo.
  • El ayuno intermitente protege la función renal y además es una buena estrategia para reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y para revertirlo, por lo tanto también ayuda a tus riñones. Todo lo que ayude a mejorar la diabetes también mejorará la salud de los riñones.
  • Haz suficiente ejercicio para mantener los fluidos corporales en movimiento.
  • Asegúrate de tomar suficiente magnesio y vitamina B6 en tu alimentación para prevenir la formación de cálculos renales.

 

CONCLUSIONES

La alimentación baja en carbohidratos no es potencialmente dañina para la función renal.

Los factores de riesgo para el desarrollo de cálculos renales y enfermedades renales crónicas son: la obesidad, la diabetes tipo 2, la presión arterial alta y el síndrome metabólico.

Si tienes enfermedad renal avanzada habla con tu médico.

 

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2 Comments

  1. By Saidif Lista Publicado el 12 mayo, 2021

    Excelente sus artículos. Muchas gracias. Será posible que me envíe de nuevo la guía de alimentación los carb?
    Muchas gracias de antemano.

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