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Hipertensión: Qué es y cómo bajarla

La hipertensión es una enfermedad.

Es peligrosa, porque aumenta el riesgo cardiovascular. De hecho, le llaman el «asesino silencioso» y muchas personas mueren a causa de ella.

Por lo tanto hay que vigilarla.

Es un problema de salud cada vez más frecuente. Casi una tercera parte de los adultos en Europa y Estados Unidos la tienen.

Normalmente se trata con fármacos, aunque se puede mejorar e incluso revertir cambiando tus hábitos de vida.

 

¿QUÉ ES LA PRESIÓN ARTERIAL?

La presión arterial es una medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias a medida que el corazón bombea sangre a su cuerpo.

Es la presión que hay en los vasos sanguíneos.

Se miden 2 valores:

Sistólica o “la alta” o máxima: Es la presión con que la sangre circula por los vasos sanguíneos cuando sale de corazón. Representa la presión cuando el corazón se contrae.

Diastolica o “la baja” o mínima: es la presión cuando el corazón se llena de la sangre que retorna al corazón. Representa la presión cuando el corazón está en reposo.

 

La presión arterial puede variar en diferentes momentos del día en función de si estás nervioso, si has comido hace poco o no, si estás en reposo o no, o si tienes frío o calor.

Una presión arterial IDEAL no debería ser superior de 120 mmHg de máxima y 80 mmHg de mínima.

 

¿CUÁNDO HAY HIPERTENSIÓN?

Normal: Valores menores de 120/80 mmHg.

Prehipertensión: Valores mayores de 120/80 y menores de 140/90 mmHg.

Hipertensión leve: Valores entre 140/90 y 160/100 mmHg.

Hipertensión grave: Valores mayores de 160/100 mmHg.

Crisis hipertensiva: Valores por encima de 180/120 mmHg. Esto es una urgencia. Afortunadamente sólo afecta al 1-2% de las personas con hipertensión. 

 

Cuanto mayor es la cifra de presión arterial, mayor es el riesgo cardiovascular.

La hipertensión mal controlada es la causa más frecuente del ictus o infarto cerebral y de gran cantidad de enfermedades del corazón.

 

SÍNTOMAS

Muy a menudo la presión arterial alta pasa desapercibida y no da síntomas durante bastante tiempo. Por eso es importante vigilarla, aunque se esté sano. Y especialmente según se van cumpliendo años.

Una presión arterial baja puede producir mareos, especialmente al levantarte después de estar sentado. Esto normalmente no tiene efectos nocivos y puede ser por deshidratación o carencia de sal.

Una hipertensión leve casi nunca presentará síntomas evidentes, salvo algún ligero dolor de cabeza de vez en cuando.

Una hipertensión grave puede dar dolores de cabeza más intensos, fatiga y nauseas. En caso de hipertensión grave se debe tomar medicación.

La hipertensión implica un incremento del riesgo de enfermedad cardíaca y embolia. Cuanto más alta sea la presión arterial, mayor es el riesgo.

La tensión arterial elevada, no solo produce daño en las arterias, sino también en los órganos a los que llega la sangre con presión elevada: corazón (infartos), cerebro (ictus y demencia), ojos (retinipatía hipertensiva), riñón (insuficienca renal).Una presión muy alta pone en peligro la vida.

 

¿CUÁNDO HAY QUE TOMAR MEDICACIÓN?

Ante todo, los médicos son los que harán una valoración del riesgo cardiovascular de cada paciente.

En caso de hipertensión grave sí hay que medicarse, es decir, cuando está por encima de 160/100 mmHg.

En hipertensión leve, la medicación deberá valorarla el médico, pero probablemente no sea necesario. Los tratamientos con fármacos no siempre solucionan el problema.

Si ya estás tomando medicación para la hipertensión, con un cambio de hábitos de vida, poco a poco se podrá reducir la dosis y finalmente suspenderla, siempre de forma controlada por tu médico.

Si quieres ver cual es tu riesgo cardiovascular en los próximos 10 años; www.cvriskcalculator.com donde se piden los valores de presión arterial, el colesterol HDL, la edad y si eres fumador o no. Pruébalo,

 

¿POR QUÉ SE PRODUCE LA HIPERTENSIÓN?

La hipertensión se produce porque hay inflamación. Esta inflamación comprime los vasos sanguíneos y esto hace que aumente la presión arterial.

¿Qué causa inflamación?

Una mala alimentación llena de hidratos de carbono que altera el metabolismo de la insulina.

Y esto te lleva a una resistencia a la insulina.

Independientemente de que seas delgado u obeso.

Casi todos los casos de hipertensión son debidos a la resistencia a la insulina.

Una alimentación rica en carbohidratos produce altas concentraciones de insulina en sangre. Esto lleva a una hiperactivacion del sistema nervioso simpático, a un aumento de la absorción renal de sodio y a la retención de líquidos. Es decir, niveles altos de insulina te puede llevar a acumulación de líquidos y sal en el cuerpo, y esto es lo que aumenta la presión arterial. Resultado: Hipertensión.

Solución: Reducir la ingesta de hidratos de carbono.

Es mágico.

Comer menos carbohidratos disminuye los niveles de insulina, y hace que el cuerpo acumule menos líquido y aumente la eliminación de sal por la orina. Por tanto baja la presión arterial.

Ya en 1988, el Dr. Reaven descubrió que:

La mayoría de pacientes, delgados u obesos, con la tensión arterial elevada mejoraban sus cifras de presión arterial o incluso las normalizaban, si se les reducía la ingesta de hidratos de carbono, ¡sin necesidad de medicación o reduciéndola!”

 

¿Y LA SAL?

La sal es necesaria para la vida.

Siguiendo una dieta baja en carbohidratos, la sal no es un problema.

Si eliminas la comida procesada, es muy difícil pasarse con la sal.

Yo lo tengo comprobado: Tomo un pellizco de sal a media mañana y un vaso de agua y mi tensión está estable.

 

LA HIPERTENSIÓN SE PUEDE REVERTIR

La buena noticia es que se puede revertir con un buen estilo de vida y el tipo de alimentación.

Ante todo, será un médico quien te controle esta enfermedad.

Pero seguramente, cambiando nuestros hábitos de vida podremos mejorar o revertir la enfermedad. ¡A mí me ha pasado¡

Básicamente 2 cosas:

  • Lo principal: reduciendo el azúcar y los carbohidratos. Al bajar tu nivel de insulina, retienes menos agua y sal bajando la presión arterial. No es necesario eliminar la sal y puedes tomarla de forma natural con los alimentos y aderezar tus platos con ella.
  • Realizando ejercicio físico de fuerza y de intervalos HIIT: Se ha demostrado que hacer ejercicio de forma regular disminuye la presión arterial. La actividad física incrementa la frecuencia cardíaca y el flujo sanguíneo; lo cual ayuda a reducir la presión arterial. Además con el ejercicio se incrementa también los niveles de óxido nítrico, lo cual ayuda a disminuir la presión arterial.

Y además:

  • Consumiendo más grasas Omega 3 que ayudan a reducir la tensión.
  • Incorporando el ayuno intermitente, porque aumenta la sensibilidad a la insulina. Es importante aumentar el consumo de sal y de electrolitos durante el ayuno para no tener deficiencia de sodio, potasio o magnesio.
  • Tomando el sol de forma responsable: La vitamina D también es un aliado de la hipertensión. El sol baja la tensión. Por lo tanto toma un rato de sol cada día y, en invierno o si no puedes exponerte al sol, echa mano de suplementos de vitamina D3 junto con vitamina K2.
  • Algunos suplementos ayudan: Además de la vitamina D3 y Omega 3, puedes incorporar magnesio, potasio y vitamina C.
  • Reduciendo el estrés. El estrés eleva la tensión. Estrategias que funcionan son el yoga y la meditación.
  • Durmiendo de siete a ocho horas cada noche. Dormir poco sube la tensión.
  • Mediante el uso de una sauna, también ayuda a bajar la presión arterial.
  • Evitando fumar. El tabaco también produce hipertensión.

 

MEDIR LA PRESIÓN ARTERIAL EN CASA

El aparato para medir la presión arterial debe ser de brazo, de alta calidad, probado y certificado.

Las pautas para tomar la tensión son:

  • Abstente de hacer ejercicio y de comer media hora antes de tomar la medición.
  • Siéntate en una silla con respaldo, sin cruzar las piernas.
  • El manguito debe quedar a unos 2 cm del pliegue del codo. No debe estar demasiado apretado ni demasiado suelto; que quepan dos dedos por debajo.
  • El brazo debe descansar sobre una mesa de forma que la parte superior esté a la misma altura que el corazón.
  • Una vez relajado, tomarás las medidas.

Se deben repetir las medidas al menos una vez, con un minuto de pausa entre ellas. El promedio de dos o más medidas es el que anotarás como bueno.

 

CONCLUSIONES

La  hipertensión es una enfermedad que hay que vigilar.

Se puede revertir cambiando tu estilo de vida: Con una alimentación baja en carbohidratos y alta en grasas saludables, realizando ejercicio físico de fuerza y de intervalos HIIT y con exposición al sol para aumentar los niveles de Vitamina D.

¡A mí me ha funcionado¡

 

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