BUSCAR

Hiperinsulinemia, Colesterol y Riesgo Cardiovascular

Tener niveles altos de insulina de forma continua es la llamada hiperinsulinemia y tiene mucho que ver con el “colesterol LDL malo” y con el verdadero riesgo cardiovascular.

En las analíticas nos suelen medir los triglicéridos, el colesterol total y el HDL “bueno”. El LDL “malo” suele ser calculado por una fórmula, y sin embargo es el que “más asusta”. También nos miden la glucosa en ayunas, pero rara vez nos miden la insulina en ayunas, y realmente es importante. 

“No comas grasa que te sube el colesterol” es la frase más escuchada en los últimos tiempos, pero ¿es eso cierto?

No todo el LDL tiene por qué ser malo. Todo depende de otros factores que conviene revisar.

Y aunque las analíticas se hacen en ayunas, lo ideal es que se hiciesen con 12 o 13 horas de ayuno, no menos. 

 

LA GRASA QUE COMES

Cuando comes grasas, éstas atraviesan el estómago, llegan al intestino delgado y se convierten en los famosos triglicéridos.

Estos triglicéridos se empaquetan en unas lipoproteínas de gran tamaño llamados quilomicrones y pasan a la sangre.

Los quilomicrones son como barcos grandes que tienen la función de transportar la grasa que comes desde la sangre hasta el hígado y otros tejidos.

El tiempo de permanencia de los quilomicrones en la sangre dura sólo entre 2 y 8 horas. En circunstancias normales, no existen quilomicrones en sangre después de un ayuno de 12 horas.

 

POR SI QUIERES SABER MÁS

Los quilomicrones están formados por un 90% triglicéridos, 7 % fosfolípidos, 1% colesterol y 2% proteínas especiales llamadas apolipoproteínas.

Una apolipoproteína es una proteína que contiene y transporta lípidos en la sangre.  Existen varios tipos de apolipoproteínas: ApoA, ApoB, etc.

ApoA: presente principalmente en las partículas HDL.

ApoB: presente en las partículas VLDL, IDL y LDL. Solamente existe una ApoB por cada partícula de LDL, de modo que ApoB se utiliza para cuantificar el total de partículas LDL.

Cuando forman lipoproteínas, las apolipoproteínas son las responsables de que estas macromoléculas sean captadas por los RECEPTORES de determinadas células, como las hepáticas. Tienen un papel fundamental en el metabolismo lipídico.

 

CICLO NORMAL DE TRANSPORTE DE COLESTEROL Y TRIGLICÉRIDOS

Durante el ayuno, en el momento que nos hacemos una analítica:

1 – No hay grasa (quilomicrones) de la dieta circulando en la sangre. Ya han llegado a su destino: principalmente al hígado.

2 – En el hígado se liberan lipoproteínas VLDL (Very Low Density LipoProteins) cargados de triglicéridos y colesterol y van a la sangre.

3 – Las VLDL van cediendo triglicéridos a las células musculares, menguan su tamaño y en menos de 1 hora se transforman en lipoproteínas IDL (Intermediate Density Lipoproteins).

4 – Las IDL siguen cediendo triglicéridos a las células musculares y en menos de 30 minutos se transforman en las lipoproteínas LDL.

5 – Las LDL ya llevan muchos menos triglicéridos. Transportan triglicéridos y colesterol a órganos donde hace falta: suprarrenales, gónadas, cerebro, etc.

6 – Las LDL viajan durante 2-3 días por la sangre haciendo su trabajo antes de volver al hígado.

7 – Las LDL reciclan el colesterol sobrante y lo devuelven al hígado. Es importante reciclarlo porque es muy costoso fabricarlo y tiene funciones vitales para el organismo.

8 – En la transformación de VLDL a LDL se eliminan todas las apoproteínas excepto la ApoB. Y las LDL ocupan el 80-90% de ApoB en una analítica.

9 – Las HDL, llamadas “colesterol bueno”, se encargan de retirar el colesterol no utilizado y dañado y devolverlo al hígado. El HDL es un reparador de daños.

Recordemos los tiempos:

  • Los quilomicrones permanecen en la sangre entre 2 y 8 horas. A las 12 horas nos aseguramos que no hay ninguno.
  • Las partículas o lipoproteínas VLDL menos de 1 hora.
  • Las IDL menos de media hora.
  • Las LDL viajan durante 2-3 días antes de volver al hígado.

Este ciclo de transportar colesterol y triglicéridos y que finalmente vuelven al hígado para su reciclaje completan un ciclo biológico fundamental para distribuir energía y colesterol por el organismo.

 

EN UN ORGANISMO SANO QUE TIENE NIVELES DE INSULINA BAJOS

En un sistema sano que funciona bien, las partículas LDL terminan, tras 2 o 3 días, volviendo al hígado para su reciclaje. En este caso, unos niveles altos de colesterol LDL o de partículas ApoB, en presencia de triglicéridos bajos y HDL alto, no son preocupantes e pueden ser incluso cardio-protectores.

Si se tienen niveles de insulina bajos o incluso moderados, todo funciona correctamente.

 

EN UN ORGANISMO QUE HIPERINSULINEMIA

Con niveles altos de insulina de forma continua se inhibe el metabolismo de las grasas (lipólisis), solo se puede quemar glucosa.

Esto impide que los músculos utilicen toda esa energía desde los triglicéridos porque están demasiado ocupados quemando azúcar y los triglicéridos se acumulan en sangre sin utilizarse aunque se esté en ayunas. De ahí los triglicéridos altos en una analítica (malo).

Y las LDL se quedan en la sangre más tiempo dando vueltas. Al permanecer más tiempo en la sangre, las LDL se van oxidando, glicando, se llenan de glucosa (azúcar) y se van estropeando y con el tiempo se vuelven más pequeñas (Small Dense LDL).

Las ApoB de estas LDL pequeñas y oxidadas ya no encajan con el receptor LDL-r hepático y el hígado no las quiere de vuelta.

Las LDL se siguen quedando en la sangre volviéndose más pequeñas y oxidándose más.

Las partículas HDL intentan ayudar solicitando unos pocos de esos triglicéridos a las LDL, a la vez que los intercambian con un poco de colesterol. Pero esa ayuda, prolongada en el tiempo, hace que las partículas HDL se terminen agotando y vayan bajando en número. De aquí el HDL bajo en una analítica (malo).

Los macrófagos sí reconocen a esas partículas LDL estropeadas, oxidadas y glicadas, y las engullen formando en la pared de las arterias la famosa placa de ateroma.

Las LDL pequeñas y oxidadas son las verdaderamente aterogénicas.

 

Por lo tanto, ante la presencia de triglicéridos altos y HDL bajo, las partículas LDL serán pequeñas y densas, aterogénicas, dado lugar con el tiempo a la ateriosclerosis.

Elevados altos de insulina de forma continua es lo que da lugar al síndrome metabólico y a la resistencia a la insulina.

Recordemos el Síndrome Metabólico: Si tienes 3 o más de estos factores lo padeces:

  • Obesidad: Diámetro de cintura: >= 100 en hombres y >= 89 en mujeres
  • Triglicéridos en sangre: >= 150 mg/dl, porque los músculos están «demasiado ocupados quemando azúcar» sin tomar los triglicéridos y se quedan «flotando en el plasma» incluso en ayunas.
  • Colesterol HDL: < 40 mg/dl en hombres y < 50 mg/dl en mujeres. Porque se agotan al «querer ayudar» a las LDL tan cargadas de triglicéridos que no pueden «ceder».
  • Hipertensión: > 130/85 mmHg o se toma fármacos antihipertensivos. La insulina retiene sodio a nivel renal y no te deja eliminarlo.
  • Glucosa alta en ayunas:  >= 100 mg/dl o se toma medicación para la diabetes.
  • Hígado graso no alcohólico.

 

Es mejor valorar el cociente COLESTEROL TOTAL / HDL

  • Si el cociente > 5 (malo) es sinónimo de resistencia a la insulina y síndrome metabólico. Mucho LDL implica muchas partículas ApoB y corresponden a muchas partículas LDL pequeñas y densas aterogénicas.
  • Pero si el cociente < 3,6 (bueno) significa que tener más partículas LDL o ApoB no es indicador de riesgo cardiovascular. Incluso de ha visto que se reduce el riesgo cardiavascular a la mitad.
  • Si el cociente es intermedio, hay que valorar las partículas LDL.

 

LA HIPERINSULINEMIA ES SINÓNIMO DE MALA SALUD CARDIOVASCULAR

Los niveles altos de insulina son un factor de riesgo cardiovascular independiente del resto de factores.

El valor del LDL sin más, so sirve para valorar el riesgo cardiovascular. Hay que valorar el HDL y los triglicéridos. 

Tener un valor alto de partículas LDL, y por tanto de ApoB, no es indicador de riesgo cardiovascular. Todo depende de si eres insulino-sensible o insulino-resistente.

Es más importante mirar la insulina en ayunas y, mucho mejor si es posible compararlo con el valor a las 2 horas de ingerir glucosa. Así se pude ver cuánta insulina se libera para gestionar esa glucosa.

Otro valor interesante en una analítica es la Hemoglobina glucosilada (HbA1c) que mide el nivel promedio de glucosa o azúcar en la sangre durante los últimos tres meses y debe ser menor a 5,7%.

Un sistema con un metabolismo basado en la excesiva glucosa con una dieta alta en azúcar y carbohidratos refinados desemboca en una resistencia a la insulina y en la disfunción metabólica del síndrome metabólico.

 

CONCLUSIONES

Independientemente del nivel de LDL, el riesgo de enfermedad cardiaca está ligado a tener hiperinsulinemia que desemboque en unos triglicéridos altos y un HDL bajo.

 

¿Quieres ayudarme? Become a Patron!

Con tu pequeña aportación tendrás regalos y ventajas adicionales.

Y ayudarás a que «A Tope de Vida» crezca.

Mil millones de gracias. 

 

Y especialmente a ¡TODOS LOS QUE YA SOIS MECENAS! de A Tope de Vida.

 

Si todavía no estás suscrito a mi blog, hazlo y te mantendré informado de cada artículo que vaya publicando.

Añade un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.