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La Increíble Historia del Dr. Bernstein

El Dr. Richard Bernstein fue diagnosticado con diabetes tipo 1 a la edad de 12 años, y tiene una increíble historia que contar.

Recuerda que en la diabetes tipo 1 el páncreas no produce insulina.

Durante más de dos décadas, Bernstein fue lo que él llama «un diabético común» que obedeció las instrucciones de su médico. Cuando llegó a los 30 años, muchos de sus sistemas corporales habían comenzado a deteriorarse.

En un momento dado, Bernstein decidió tomar el control de su enfermedad.

Comenzó a medir su azúcar en la sangre cinco veces al día y pronto se dio cuenta de que los niveles fluctuaban a lo largo del día.

Tuvo la suerte de estar aún vivo cuando los primeros medidores de glucosa en sangre llegaron a escena y se compró uno por un precio desorbitado. Hoy en día es un instrumento común y barato.

Contra todas las normas que se le dan a los diabéticos, se saltó todas las guías, y pasó a una dieta baja en carbohidratos, alta en grasas y moderada en proteínas (alimentación LCHF).

Fue experimentando sobre él mismo y averiguando qué alimentos no le subían el azúcar.

En un año, había controlado su insulina hasta el punto de que sus niveles eran normales a lo largo del día.

Después de sufrir años de fatiga crónica y complicaciones, Bernstein se sintió saludable y lleno de energía.

En vista de lo bien que le fue, Bernstein creyó que podría ayudar a otros diabéticos a mejorar su calidad de vida si seguían sus pasos.

Pero Bernstein era ingeniero, no médico, por lo que carecía de las credenciales necesarias. 

Bernstein escribió un artículo en el que describía su técnica e intentó publicarlo en muchas revistas médicas importantes, pero ninguno lo aceptó porque no era médico.

Así que a los 45 años decidió dejar su trabajo y estudiar medicina. «No podía vencerlos, así que tuve que unirme a ellos», dijo.

En 1983, abrió su propio consultorio médico en Nueva York.

Hoy, con más de 80 años goza de una excelente salud, típica de un atleta, y tiene sus niveles de azúcar en sangre controlados de forma increíble.

Había superado la esperanza de vida de cualquier diabético. Atribuyó su longevidad al enfoque dietético bajo en carbohidratos y los cambios en el estilo de vida que había desarrollado para los diabéticos.

El Dr. Bernstein descubrió que el enemigo de su diabetes y de sus niveles de glucosa eran los carbohidratos.

Palabras textuales suyas son:

“Los huevos… no suben el colesterol. El colesterol de la dieta apenas modifica el sanguíneo y de lo que se mueren lo diabéticos es de infartos por el azúcar inflamatorio de los vasos sanguíneos, no de las grasas, aunque os han enseñado a temerlas”.

 

Nombra en su libro el famoso refrán de que «An apple a day will keep the doctor away» (Una manzana al día te alejará del médico). Bueno, pues él responde que él ¡No ha tomado una manzana desde el año 1970!

Tiene un canal de Youtube donde sigue dando conferencias y seminarios y sigue enseñando a los diabéticos, y pasando consulta con pacientes diabéticos tipo 1 y tipo 2.

Además tiene dos libros extraordinarios: Dr Bernstein’s Diabetes Solution y Diabetes Diet: Dr Bernstein’s Low Carbohydrate Solution. Ambos en inglés, no existe su versión en español.

DR. BERNSTEIN´S:
DIABETES
SOLUTION
DIABETES DIET:
DR BERNSTEIN'S
LOW CARBOHYDRATE SOLUTION
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Nota: si estás viendo la comparativa desde un móvil o tablet puedes desplazarla hacia la derecha para ver el resto de la tabla.

 

CONCLUSIONES

El enemigo de la diabetes y de los niveles de azúcar en sangre son los carbohidratos.

Las grasas no son un demonio. Es la forma en la que el cuerpo almacena (y quema) energía y mantiene vivos órganos esenciales como el cerebro.

Sin los ácidos grasos esenciales, tu cuerpo dejaría de funcionar.

Mantén una alimentación baja en carbohidratos, moderada en proteínas y alta en grasas para ganar salud.

Siempre es interesante leer libros (aquí os dejo mis preferidos por ahora) de médicos e investigadores que nos hacen entender las cosas y no darlas por hecho. Y mucho más si ya han experimentado por ellos mismos en su propio cuerpo.

 

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