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Tu cuerpo es muy capaz de funcionar, con excelencia, desde las grasas

Ya sabes que o funcionas con glucosa, o funcionas con grasa.

La glucosa es el combustible prioritario. Pero si la glucosa llega en cantidades muy pequeñas, el cuerpo cambia su metabolismo, y utiliza la grasa como combustible principal.

Cuando tu cuerpo utiliza las grasas como combustible principal, y no la glucosa, y tras un periodo de adaptación, entras en cetosis.

La cetosis es un mecanismo de supervivencia ante la escasez de comida. Puedes pasar grandes periodos sin comer gracias a que existe la cetosis.

Tu hígado, cuando no hay suficiente glucosa, hace 2 cosas:

  • Fabrica la mínima glucosa necesaria para los glóbulos rojos y otros órganos que dependen de la glucosa.
  • Crea cuerpos cetónicos a partir de la beta-oxidación de los ácidos grasos para nutrir a los órganos que no pueden funcionar con grasas

Tu cuerpo se convierte en un “motor híbrido” capaz de utilizar ambos combustibles, glucosa y grasas.

  • Grasas para la los músculos, el corazón y la mayoría de los órganos
  • Glucosa para los glóbulos rojos y otros órganos que dependen de la glucosa para funcionar.
  • Y cuerpos cetónicos fundamentalmente para el cerebro.

Recuerda que el cerebro no puede funcionar con ácidos grasos: o funciona con glucosa o funciona con los cuerpos cetónicos que ha generado el hígado.

Gracias a que tienes al hígado para fabricar cuerpos cetónicos tu cerebro sigue funcionando. Al estar baja la glucosa, el cerebro utiliza los cuerpos cetónicos como energía alternativa. La cetosis es la solución ideal.

Para entrar en cetosis es necesario realizar una dieta muy baja en carbohidratos, alta en grasas saludables y moderada en proteínas.

Es lo que se llama dieta cetogénica.

 

BENEFICIOS DE LA CETOSIS Y LA DIETA CETOGÉNICA

La primera es la supervivencia humana.

La segunda es que se reducen la inflamación celular y la actividad de radicales libres. Es decir, la dieta cetogénica es antioxidante y antiinflamatoria.

Y la tercera es que al no tener picos de insulina, utilizas la grasa como combustible, y como consecuencia adelgazarás.

Además, te sentirás lleno de energía y más vital.

Regulas la tensión arterial.

Se corrigen los problemas digestivos y el ardor de estómago.

La cetosis y los cuerpos cetónicos han sido estudiados de forma extensa para el tratamiento de muchas enfermedades:

  • Especialmente la diabetes
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Epilepsia
  • Esclerosis múltiple
  • Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)
  • Parkinson
  • Alzheimer
  • El cáncer
  • El síndrome de ovario poliquístico
  • El autismo
  • Las migrañas
  • Los ictus
  • La depresión
  • El acné

 

¿TU CEREBRO ES CARBO-DEPENDIENTE O ESTÁ CETO-ADAPTADO?

Tienes un cerebro carbo-dependiente cuando depende de la glucosa como único combustible para funcionar. Esto ocurre cuando la alimentación es alta en carbohidratos (pan, pasta, patatas, zumos, harinas, cereales, comida procesada). Los niveles altos de glucosa y de insulina bloquean completamente la movilización de las grasas y por tanto, la producción de cuerpos cetónicos del hígado. Así, tu cerebro es carbo-dependiente y cuando siente que la glucosa empieza a escasear tiene la necesidad de volver a comer para proveer a tu cuerpo de esa glucosa. Es la montaña rusa del azúcar que te hace tener niveles altos de insulina, y te impide quemar grasas. Engordas y enfermas.

Tienes un cerebro ceto-adaptado cuando depende de los cuerpos cetónicos para funcionar. Cuando llevas una alimentación baja en carbohidratos y evitando azúcares, harinas refinadas, cereales, zumos, pan, pasta, patatas y la mayoría de las frutas, y elevas el consumo de grasas saludables (huevos, aguacates, aceite de oliva, aceite de coco, mantequilla, nata, pescado azul, etc.), tu hígado comenzará a fabricar cuerpos cetónicos. Tu cerebro se irá ceto-adaptando en unas dos o tres semanas. Y esto tiene muchos beneficios para tu salud.

No olvides que la insulina inhibe la producción de cuerpos cetónicos, por lo tanto si consumes carbohidratos de forma normal, nunca estarás en cetosis.

Recuerda: El objetivo es mantener baja la insulina.

 

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